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El registro de la jornada laboral es un tema controvertido. Sobre todo desde la resolución de la sentencia de la Audiencia Nacional de diciembre de 2015 por la que Bankia debía crear dicho registro.

Asistimos a las jornadas organizadas por PIMEC el pasado 29 de mayo. Antonio Benavides (inspector de trabajo y Seguridad Social) afirmaba que se hizo para poder llevar un registro de horarios y control de las horas realizadas. Convirtiéndose en un fin, no en un método de control.

El registro de la jornada es un método que da seguridad a la empresa

Aun así, parece ser que habrá cierta flexibilidad para las empresas. Según las últimas sentencias, se detalla que el registro no es obligatorio para los trabajadores a tiempo completo que no realicen horas extras. Entendiéndose como horas extras aquellas que no van incluidas en cargos de alta responsabilidad.

Además, aunque se ha dado un gran paso, hay que tener en cuenta que los trabajadores a tiempo parcial, trabajadores con movilidad o trabajadores a tiempo completo que sí realicen horas extras, es de obligado cumplimiento seguir realizando el registro de la jornada. Es importante destacar que la norma no se ha modificado. De modo que contar con información del registro de la jornada es seguridad para la empresa en caso de conflicto. Sean las condiciones del empleado cualesquiera.

Gracias a soluciones como los Portales del Empleado, se puede poner fin a la problemática con el registro de la jornada y, además, conseguir que los trabajadores estén mucho más conectados a la empresa.

Igualmente, asistió a la jornada la Consellera de Treball, Afers Socials i Famílies de la Generalitat, Dolors Bassa. Su intervención se basó en la valoración del mercado laboral actual. A pesar de que se generan más puestos de trabajo, la gran mayoría son de carácter temporal o el contrato 150 de apoyo a emprendedores (que, a pesar de ser indefinido, tiene un periodo de prueba de 1 año). De forma que, acabado este periodo, se rescinden los contratos.

Por este motivo, aumenta la necesidad de incentivar más si se puede la contratación indefinida. O, como se aseguró en la jornada, encaminar la reforma hacia un contrato único donde las indemnizaciones fueran aumentando según la antigüedad del trabajador.

Sobre el abaratamiento del despido, los ponentes expusieron la causa del porqué las nuevas contrataciones actuales sean temporales. Primero, miedo e inseguridad generado a pequeños y medianos empresarios (cuyos ingresos no son equiparables a los de gran empresa); y en segundo lugar, la normativa vigente y el alto coste que supone para ellos despedir a un trabajador. Los presentes estaban de acuerdo con Josep González (presidente de PIMEC): un despido de 20 días por año. Este modelo sería el ideal para una nueva reforma laboral.

Conoce más sobre cómo solucionar el registro de la jornada laboral.